Alguna vez, de regreso a casa, de madrugada, te extrañe, te escribí..
“El camino no parece extenso, pero sin ti, soy un desahuciado en busca de su destino. La madrugada es noble, no me castiga con su frialdad, pero si no estás, el sosiego frio me condena.
Solo han pasado unos cuantos minutos desde que bese tus cálidos labios, siento que olvide mis veintidós años de existencia -Suspiro lentamente- Solo el cerrar mis ojos me permite recordarte. Si callo, pronto me despertaras en la mañana.”
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